|
Aún preso de la noche,
de tu sombra y el alcohol,
¿cuántas veces has desgarrado a éste pobre corazón
con tus llantos de sol y cartón,
tus sonrisas y sueños de a dos?
Te quiero ver olvidarme hoy,
decirme sí y después que no.
Hay noches que te empiezo a respirar,
prófugos al viento.
De verdad, sólo quiero hacerte recordar
la noche que nos ata a los dos.
Enfermo de tu encanto
y tu poesía en mi canción;
los celos que, copa tras copa, aumentan sin razón;
las cenizas que deja el amor,
nuestra realidad y mi ficción;
y ahora, que ya sabes mi canción,
quédate aquí, ya no acepto un no
Hay noches que te empiezo a respirar,
prófugos al viento.
De verdad, sólo quiero hacerte recordar
la noche que nos ata a los dos.
|